lunes, 2 de abril de 2007

MILAGRO EN LA CIUDAD


Grises enmascarados entre hojas secas,
asfaltos horadados de urbanas costumbres
acunan el temor de los pasos indecisos,
la violencia se instala -como puta- en cada esquina.

Quieren los pasos a desnivel ganar espacio al aire,

y a los ojos…

y a la claustrofobia…

y al crepúsculo…

El ruido es arco-iris
que amamanta el silencio de los pájaros:
verde, amarillo y rojo, son introducción
a la sobrevivencia que destierra a los invidentes.

Cláxones armónicos acompañan el miedo bebido
en cada sol: sangre, violación, coaliciones,
son colores de una primavera paulatinamente gradual
que va refrescándose con lágrimas sin dueño.

Al final, el milagro se posa en mi ventana,
entre mis dedos y pupilas: ¡una mariposa…!


Issa Martínez

2 comentarios:

Veronica Curutchet dijo...

Qué ilusión me da que un milagro se pose en mi ventana

un abrazo

lichazul...elisa dijo...

a veces entre el gris del asfalto
y los bocinazos insolentes
hay un lapsus de magia y milagro ...quizá sea cosa de abrir un poquito más los ojos y no dejar de sorprenderse en el Don de la Vida

simplemente hermoso:-)